“Todo lo ha hecho bien.” Marcos 7:37
Hoy empezamos este camino hacia la Pascua con un enfoque simple, pero claro: Jesús es perfecto. Y no perfecto como una idea bonita o un ideal religioso, sino perfecto en la vida real, en la historia de la humanidad, en el contacto con la gente, en lo cotidiano. Tanto así que quienes lo vieron actuar no pudieron evitar decirlo en voz alta: “Todo lo ha hecho bien.”
Nosotros, en cambio, sabemos lo que es fallar. Fallamos en lo físico, en lo espiritual, en lo moral, en el día a día. Tenemos buenas intenciones, trabajamos duro, queremos ser mejores… pero seguimos tropezando. Y por eso, si somos honestos, llevamos dentro de nosotros una mezcla de cansancio y deseo, es como decirle a Dios “Señor, yo quisiera ser distinto… pero no puedo sostenerlo.”
Ahí entra la belleza de Jesús. No porque vino a avergonzarnos con su perfección, sino porque vino a rescatarnos con ella.
La Escritura dice que el Mesías no venía con “apariencia” impresionante (Isaías 53:2). O sea, su impacto no dependía de lo exterior. La gente lo deseaba por otra razón: su hermosura era su carácter. En Jesús todo estaba en armonía: lo que decía, lo que pensaba, lo que hacía, lo que sentía… todo estaba perfecta mente alineado y balanceado. No había doble intención. No había ego escondido. No había motivación impura.
Y aquí está lo más importante para nuestro camino a la cruz: la perfección de Jesús no fue solo “no pecar”. Fue cumplir de manera activa la voluntad del Padre con una pureza absoluta. Él vivió lo que Dios siempre quiso de nosotros como dice en Miqueas 6:8 “El Señor ya te ha dicho, oh hombre, en qué consiste lo bueno y qué es lo que él espera de ti: que hagas justicia, que seas fiel y leal y que obedezcas humildemente a tu Dios.” Miqueas 6:8 (DHH). Jesús no lo hizo de vez en cuando. Lo hizo cada segundo que estuvo en este mundo.
Nos podemos preguntar: ¿Y por qué eso importa tanto? Porque la cruz no es solo un acto de amor sentimental. La cruz es un intercambio santo: el Perfecto muere por los imperfectos. El único que no merecía condena carga con nuestra culpa. El único que no tenía manchas se ofrece como sacrificio. La perfección de Cristo es la base de nuestra paz: cuando te acercás a Dios, no nos apoyamos en nuestro desempeño… nos apoyamos en la perfección de Jesús entregada por ti y por mí.
Y eso cambia cómo miramos la vida. Porque muchas decepciones vienen de esperar perfección donde no existe: en personas, en líderes, en nuestra familia, en tu trabajo… incluso en ti mismo. Pero cuando Jesús es tu tesoro principal, podemos amar a otros sin que se vuelvan nuestros ídolos, perdonarlos sin negar la verdad, y levantarnos después de caer sin quedarnos en vergüenza.
Hoy, al iniciar estos 50 días, creo que el Espíritu nos susurra: “no busquemos en otra parte lo que solo Cristo puede ser”. Él no es “suficiente” de forma menospreciada. Él es todo. Pan para el hambriento, agua para el sediento, vestido para el desnudo, medicina para el herido. Querido amigo y amiga, cuando tenemos a Jesús, tenemos todo lo que necesitamos para hoy… y para la eternidad.
Paso práctico:
Tómate un minuto en silencio y dile a Jesús en voz baja: “Señor, dejo de exigirte perfección a otros y a mí. Tú eres mi tesoro. Quiero mirarte y conocerte más.”Luego escribe 2 cualidades de Jesús que más necesitás ahora mismo (por ejemplo: su paciencia, su pureza, su compasión, su firmeza, su humildad).
Preguntas de reflexión:
- ¿Es Cristo tu tesoro más preciado? ¿Cuáles son algunas de las cualidades que más valorás en Él?
- ¿Cómo podría un enfoque en la perfección de Jesús reducir tu decepción de los demás o contigo mismo?
Oración: Padre, hoy me detengo a contemplar a Jesús. Gracias porque en un mundo quebrado, Tú nos diste a alguien verdaderamente perfecto. Gracias porque su perfección no vino a condenarme, sino a salvarme. Ayúdame a dejar de buscar plenitud en lo que no puede dármela. Que mi mirada se enfoque en Cristo, y que mi vida refleje su belleza a los que me rodean. En el nombre de Jesús. Amén.
Grabación en audio por David Pineda: https://youtu.be/N_5HsPTZKX0

Deja un comentario